Mad Cool 2019 contado por MVB Producciones (crónica)

Actualizado: 23 de jul de 2019

Este año nos pudimos encontrar con un total de seis escenarios con el plus del recinto de coches de choque de Mahou donde Muchachito, Los Chunguitos y el gran Tomatito hicieron aparición como artistas sorpresa . Los tres grandes escenarios convivieron sin problemas con una buena conexión, dejando la zona de restauración (comida) en un lateral.





La Welcome Party fue mucho más que a Rosalía.

Junto al caos (lógico y en este caso mínimo) que se puede dar al inicio de un festival, mucha gente tenía claro que solo iba por Rosalia y por Bring me the Horizon. Para nosotros fueron los segundos los que fueron la estrella del día. Si nos remontamos al principio de la jornada, Don Broco hizo las delicias de quienes quisieron llegar pronto, un Rob Damiani que mostró uno de sus lados más salvajes dando un show muy digno, un show en el que musicalmente presentaron sus mejores canciones y llamaron a las puertas del Mad Cool 2020 pidiendo un escenario principal. De los escenarios pequeños recomendamos apuntar a Favs, Fusa Nocta y a The Parrots en vuestras listas de reproducción y en los radares de todos los amantes de la música; de estos últimos (tal vez por la adrenalina de tocar en casa) casi terminan en trifulca al terminar entre el público en una de esas puestas de largo en la que siempre pasan a ser una banda que da la nota de una manera amable pero muy curiosa.



La famosa noria del Mad Cool 2019


Sería el momento de ir alternando dos escenarios, en el principal Metronomy jugó un papel fundamental en el festival, presentando un directo atractivo con el que olvidar el calor espantodo de julio, la mejor forma de volver a Madrid en un gran escenario. Sería el momento de que The Cat Empire hiciese su gran aparición, un show al que nos tienen acostumbrados y en el que sus canciones más recurrentes con una puesta en escena de lo más fresca asaltaría el segundo escenario del festival reteniendo a la gente antes del inicio del show de Rosalía. La diva popular supo cómo destacar con su puesta en escena, basada en la pantalla y sus visuales donde ella era el centro de atención. Es verdad que hubo algunos problemas con el sonido (desincronías). Si bien la artista catalana se bajaría a la zona conocida como foso en uno de los momentos para pedir ayuda en los coros, sentimos que quedaba algo más por dar y eso fue escucharla a a capella cantando sus dos singles; tras su concierto, la gente decidió o bien ir a cenar o ir a ver a Lykke Li que pasó a ser la gran rival de la noche con una gran puesta en escena y una de las grandes sensaciones de la noche con un directo enérgico lleno de hits.



Delaporte en el Mad Cool 2019


Bring me the horizon por su parte fueron lo mejor de la jornada para nosotros. No solo por la puesta en escena, el uso de la escenografía: El carisma de Oliver Sykes hizo el resto. Nos referimos a momentos memorables como algún que otro tema del repertorio o verle entre el público y es que en este caso supieron quedarse con muchos asistentes de la jornada (que a priori pasaban al recinto solo para ver a Rosalía); se nota que son una banda madura que sabe quedarse con el público.





Con The Hives se inauguró oficialmente el festival se llevaron la jornada en el bolsillo siendo la gran referencia del Mad Cool esa noche.

Una jornada que nos incitaba a llegar pronto con Tash Sultana en el escenario principal como principal reclamo, pero con los ganadores del concurso de talentos del festival Gentleman Clef como principal reclamos en el escenario Mondo Sonoro ofreciendo un buen repertorio.


Aunque para muchos asistentes todo empezara con Iggy Pop antes Lauryn Hill destacó con su directo que empezó el show tarde y auto teloneada por un Dj set pasó a ser lo más comentado por los asistentes que querían verla un rato antes de ir al tercer escenario. Sobre el directo de uno de los clásicos del rock, poco que decir que no podáis imaginar. Bajó entre el público, cantó los clásicos y demostró que era más que un músico joven, aparecería descamisado, con energía y con ganas de dar la sorpresa y de que apareciesen muchos momentos en las redes sociales (o eso queremos creer por como actuó).



The 1975 en el Mad Cool 2019


Se hizo el silencio y corrimos al escenario principal para ver a Bon Iver, la propuesta de Justin Bernon nos transportó a un viaje que solo este artista puede tener en un directo. Para muchos, bajó las pulsaciones del público, para otros, presentó unas texturas propias de una de las referencias internacionales del festival y, si bien generó sensaciones encontradas dado que algunos esperaban algo más de brío, para otros si que fue lo esperado. Llegaba una pugna en dos escenarios, Noel Gallagher y Perry Farrell estaban casi a la misma hora en los otros escenarios grandes, el primero ofreciendo un show en el que coló canciones de Oasis al final y alguna perla más en un repertorio ajustando a lo que ese esperaba y el segundo ofreciendo un show muy colorido con sabor a una big band de los años 80 de Las Vegas con bailes entre canciones y con algo que no se suele ver en los festivales: uniformidad en la ropa; se nota que en este proyecto el líder de Jane’s Addiction sigue en una segunda juventud pese a tener 60 años.



El público entregado a uno de los mejores festivales del panorama nacional


Llegaba el momento de otra pelea entre dos escenarios, Vampire Weekend en el escenario principal con una escenografía en la que había una bola del mundo y donde se dedicaron a repasar lo que a su juicio es lo mejor de su discografía con los hits declarados y detalles de las canciones más actuales y The Hives al otro lado del recinto, un torbellino que desde su primera canción ya volvieron loco al respetable y, esta vez (como suele pasar) se les quedó pequeño el escenario debido a que no dejaba de llegar gente. No era para menos, su cantante no dejaba de saltar, moverse y de pedir que todo el mundo bailase (en ninja de la banda tenía demasiado trabajo) y cuando bajó a darse un pequeño baño de masas, la gente se terminó de volver loca; lo mismo con su guitarra que terminó entre el público en el segundo tema demostrando que querían dar el espectáculo, llevarse las mejores fotos y demostrar que son el recambio de la generación que llega a los festivales.

Mad Cool se rindió el viernes a sus cabezas de cartel con mucho calor.


Una pequeña gran locura, no solo por el calor, para esta jornada, mucho de los asistentes tenían muchos artistas apuntados y sabían que debían hacer un ejercicio casi titánico por llegar a cada uno de los conciertos y, pasar por alto el calor en la medida de lo posible.

En este caso, si que hicimos algo más de caso a la letra pequeña del festival, una letra pequeña liderada por Sex Museum y Cariño en el escenario Mondo, los primeros son ya una propuesta clásica de la escena y no se amilanan ante nada y en el Mad Cool salieron a por todas, salieron con sus mejores temas y con ganas de pasarlo bien y atesorar todo lo que pasaría durante su show. Cariño por su parte serían quienes cerrasen ese escenario con un repertorio de lo más elegante, directo y lleno de su pop más visceral y a la vez más naif; algo que siempre sucede con este proyecto que cada vez nos gusta más; al respecto del escenario Consequence of Sound nos quedamos con Black Midi y recomendamos que metáis ese nombre en google para entender de lo que estamos hablando.



the national (Matt Berninger)


Desde que Miles Kane subió al escenario, sabíamos que haría historia (no solo por sus atuendos que eran más propios de un día de playa o sus movimientos en el escenario). El repertorio traería un arsenal de clásicos del artista y una actitud de la banda de las que son dignas de comentar y es que para muchos se pudo ver como este artista, en directo ofrece mucho más de lo que se suele esperar de el. The National por su parte era de lo más esperado (había gente con lagrimillas en los ojos esperando a que llegase ese momento en el que saliesen al escenario), pero era un show con su nuevo disco como referencia y muy pocas referencias al pasado; Matt Berninger volvería a moverse por el escenario (y no solo por el escenario), dedicó una canción a su mujer y volvió a sentirse cómodo en un escenario; poco más que añadir, la realidad es que The National por poco que haga se convierte en un show de los que se quieren recordar.



The Smashing Pumkins


El morbo llegaba con The Smashing Pumpkins no solo por tener a una formación casi fiel a la original, el morbo llegaba por ver que tenían preparado con unos inchables en el escenario y una formación estática (con poco movimiento), pero no defraudaron y clásico tras clásico la gente empezaba a tararear, a mostrar afecto y, por su parte, la banda daba más de si a base de gestos, solos y algunos detalles de cariño (sonrisas mejor dicho, algo que Billy Corgan no suele hacer o mostrar). Un directo de diez para ellos y un directo de los que ofrecen algo más que hicieron que el calor fuese respetable. Llegaba Vetusta Morla que jugaban en casa, en el escenario principal y que fueron a por todas, Pucho estaba (al igual que el resto de la banda) pletórico, con ganas de dar un buen recital y con ganas de darse un homenaje, un homenaje con guiños a la actualidad política y con ganas de demostrar que son una referencia nacional (le pese a quien le pese). Jugaron sus cartas para llevarse el bote de la noche con momentos de cercanía con el respetable y con lo que siempre ofrecen, sencillez ante todo pero con grandes resultados. Quedaban Empire of the sun que hicieron las delicias de los fans con su puesta en escena y con su mejor directo, algo que a nosotros nos impactó sobre manera y es que son una banda que hay que paladear en directo por como llevan al público a un estado que solo podríamos llamar mágico.


El sábado fue la jornada de The Cure.

El plato fuerte del festival (para nosotros así fue) que hizo del encuentro una auténtico colofón. Desde que el bus de dos plantas entró (haciendo maniobras) en el stage para que subiesen al escenario, todo se paró, una forma en la que muchos vivimos una segunda juventud con lo que serían una consecución de grandes canciones y poco importaba el resto. Estamos hablando de una banda mítica que llenó el escenario con su presencia y saber hacer.


No podían faltar Boys Don’t cry y el resto de hits (amén del parón a forma de bises).



Robyn en el Mad Cool 2019


Pero no solo de la mítica banda viviría el Mad Cool, los directos de Delaporte, Black Honey y Bonobo eran los 3 más interesantes de los escenarios pequeños y, de los grandes, el pop potente de Years & Years con esa sensación de que igual algo iba en play back pero que poco importaba o la calidad de Robyn en una orgía electro pop para no dejar de bailar fueron lo más especial de la jornada.



Las redes sociales estallaron desde la inauguracion del Mad Cool hasta el último minuto


Nosotros estábamos cansados, con ganas de mucho más, pero así terminó el festival. Felices.



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